Tiscamanita, en espíritu
Posted on | Septiembre 13, 2010 |
El pasado 11 de septiembre, el “verbo se hizo carne”, y lo que había sido un reto virtual se materializó en un encuentro entusiasta y animado. En el marco del Agroturismo La Gayría de Tiscamanita ( Fuerteventura-Islas Canarias) y gracias a la generosidad de su propietario Pepe Santana pudimos realizar la reunión del Foro de Ideas Innovadoras para el Turismo: “Espíritu de Tiscamanita”. Una reunión que provoqué un 12 de junio pasado desde el Grupo de Fuerteventura del Cluster de Turismo de Canarias, y que la única condición que ponía es que no estuviera organizado, dirigido, subvencionado ni participado por entidad política, administrativa u oficial alguna. Que se facilitara la participación civil, libre y soberana de los empresarios, únicos creadores de riqueza en un país y auténticos protagonistas de la historia de las islas.
La asistencia fue muy importante, unas 70 personas, venidas de distintos lugares de Fuerteventura, de otras islas e incluso de Madrid. La participación excelente, con la palabra entregada a cada participante, con desarrollo de un pensamiento lateral constante y sin ningún tipo de trabas en el libre discurso sobre los temas. En definitiva se hizo bueno el objetivo de crear un espacio donde se debatiera la necesidad de tomar las riendas del futuro, abordando con valentía el presente. Para finalizar, y haciendo efectivo que “no sólo de pan vive el hombre”, se dió puntual cuenta de una exquisita carne de cabra, buen queso majorero, y unos magníficos dulces del país.
Con idea de transmitirle una crónica de lo tratado en este encuentro voy a utilizar una pequeña reseña que hace el periódico de Las Palmas, “La Provincia”, sobre el evento y dar mi personal opinión.
El Espíritu de Tiscamanita ha conseguido que sea una realidad, expontánea, en el encuentro de empresarios de distintos sectores económicos de Fuerteventura y que sólo con su presencia, financiada exclusivamente por los propios asistentes, hace bueno lo que afirmábamos de que se puede hacer y se debe hacer.
Queríamos demostrar y poner en valor que el modelo actual de gestión y dinamización del turismo está en declive y en muchos casos fracasado. El intervencionismo estéril de los distintos gobiernos (autonómico, insulares y locales) no hace sino perpetuar los privilegios, desmanes y excesos de quienes no pretenden el desarrollo de la isla, sino la amortización rápida y depredadora de su inversión. El Turismo en Fuerteventura, y en todas las Islas Canarias, no es una actividad económica más, es la locomotora tractor de la economía y el bienestar de los canarios, por lo que no puede ser tratada de otra manera que como un asunto de Estado.
Es cierto que se ha de mejorar, actualizar y redirigir las actividades de comercialización. Es cierto que las nuevas tecnologías nos pueden ayudar en ello, y que por primera vez Canarias ya no está lejos, si podemos conectarnos con cuaqluier posible cliente, en cualquier punto del planeta. Pero todo esto no vale nada si no asumimos el protagonismo de nuestra industria turística. Quiero decir, una vez superada y amortizada la etapa de que Fuerteventura ponía el suelo, el clima y la mano de obra barata, es hora de que tomemos la riendas, el reto y el riesgo de promover, vender y beneficiarnos de nuestras riquezas turísticas. No podemos siendo los “medianeros” de nuestra propia finca. Ya sabemos como hacerlo y sólo es necesario querer hacerlo.
Entre los temas que más se trataron fue la natural preocupación por la imparable implementación del sistema hotelero “todo incluido”, por lo que de destructor del comercio y negocio local tiene. Desde mi punto de vista faltó la valentía de abordar esta cuestión desde dos enfoques fundamentales.
1.- La oferta complementaria ha de sufrir una criba basada en criterios de calidad y eficiencia que haga desaparecer a aquella que nace como consecuencia del gran crecimiento de visitantes en los últimos años.
2.- Entre las múltiples connivencias y complicidades de los representantes públicos de Fuerteventura está el no tener autoridad moral y gestora de impedir que unos empresarios instalados en la isla e iguales a cualquier otro con licencia de actividad empresarial, puedan poner en práctica un sistema de oferta alojativa que deteriora y desvaloriza a Fuerteventura como destino. Sé que se me va a afear esta opinión con aquello de la libertad empresarial, y como liberal que soy lo asumo, sin embargo no es menos cierto que todos los países tiene la potestad de establecer estrategias claras de que tipo de oferta y competitividad están dispuesto a dar al mercado, y Fuerteventura puede “animar” a los empresarios que ganan dinero en esta isla a que no hagan practicas empresariales lesivas para el beneficio común de un territorio pequeño, frágil y sin alternativas a la riqueza del turismo. Una cosa es la libertad, que amo, y otra cosa es “jugar con lo de comer”.
Es cierto que se valoró muy positivamente la declaración de Fuerteventura como “Reserva de la Biosfera”, y también que esta pertenencia a tan ilustre club es revisado permanentemente, por lo que es muy importante no bajar la guardia del cuidado y la protección.
En el controvertido tema del “Parque Nacional” que aún está en fase de diseño del Proyecto Director para ser presentado como candidatura al Estado Español, se dispararon los “cainismos” insulares y los duros enfrentamientos. Considero que la obtención de un Parque Nacional no favorece ni perjudica la demanda del turismo de Fuerteventura, y que la lucha que está larvada con este tema en la isla majorera, tiene más que ver con ancestrales luchas de poder y de control del territorio que con modernas, y eficaces, necedidades de vertebral la economía y la vida de los habitantes de Fuerteventura.
El atractivo de Fuerteventura para el turismo son: los majoreros, el clima y las playas. Y con esta combinación, su mejora en calidad, calidez y cariño, y sin perder el protagonismo de los ciudadanos y empresas particulares, frente a una administración pública verticalista, entrometida y cómplice de oscuros beneficios particulares, se podrá conseguir que un paraiso turístico como Fuerteventura pueda olvidar “cicatrices” de la vergüenza gestora de la administración pública insular, como son Nuevo Horizonte, buena parte de Fuste, el Cotillo, bastante de Corralejos, etc…
El espíritu de Tiscamanita terminó como termina todo en estas islas… “mañana será otro día”, a la espera del milagro. No se concretó nada y las conclusiones no reflejan lo tratado. Perdimos mucho tiempo con el “puñal” y muy pocos nos preocupamos por la “mano”. No tenemos costumbre de ser protagonistas, nos da miedo la libertad, demasiados gritan y descalifican simplemente por que no les dejan “meter la mano en la lata del gofio“. La corrupción es la manera más eficaz de mantener la dominación y el “estatus quo”, criticamos por la envidia de no podernos beneficiar de los privilegios del que criticamos… nada nuevo, y así nos vá.
Y sin embargo estoy razonablemente satisfecho, incluso hasta ilusionado, hemos conseguido que de forma expontánea y a cargo del bolsillo particular surga una luz de esperanza de un largo camino hacia la Libertad. El Espíritu de Tiscamanita no es una meta, ni un final, es el principio de una nueva manera de caminar, de forma colectiva, empujada por emprendedores y sin ayuda oficial.
Estoy convencido que el gran promotor de la Libertad y precursor de los Cabildos, Don Manuel Velazquez Cabrera, natural de Tiscamanita estuvo en la reunión y se sintió complacido de lo que a principios del siglo XX él, también sembró.
Comments
2 Responses to “Tiscamanita, en espíritu”
Leave a Reply
Septiembre 13th, 2010 @ 14:15
Hola Rafael.
Me ha gustado tu resumen. Por temas de trabajo no pude asistir al encuentro y creo que a pesar de que como comentas, no se ha ido al “cogollo” de muchos problemas, por lo menos una rueda ha echado a andar y el hecho de compartir una visión sobre la manera de hacer las cosas puede ayudar a solucionar algunos de los problemas crónicos de Fuerteventura.
Seguiré aportando iniciativas en el clúster y me alegra que tú también seas un defensor del “turismo líquido”.
Septiembre 15th, 2010 @ 22:00
Amigo Rafael, he leído con mucha atención tu comentario. Estoy conforme con muchísimas cosas de las que dices. Sobre el Parque Nacional, no diré yo que no haya luchas cainitas, pero en mi intervención sólo me representaba a mí mismo, que creo firmemente que hay que aplicar todas las cauciones posibles ante cualquier maniobra proveniente del poder nacionalista y que tenga que ver con alguna intervención sobre el territorio. La experiencia es la madre de la ciencia reza el lugar común y aquí ya hemos tropezado más de cuatro veces en la misma piedra. Me bastó escuchar la intervención “oficialista” para saber que había tocado un tema sensible, sensible para ellos naturalmente. Si quiero añadir que tu definición sobre la actuación de la Administración en Fuerteventura “….frente a una administración pública verticalista, entrometida y cómplice de oscuros beneficios particulares…” me ha entusiasmado, pues se aproxima en mucho a lo que yo pienso.
Un abrazo para tí y para todos los asistentes al Espíritu de Tiscamanita.